fbpx

Sexualidad Sagrada – Primera Parte

Autor: Emilio Carrillo

Crear Amor

La sexualidad humana es mucho más que los órganos estrictamente sexuales y la práctica del coito. Constituye una poderosa energía que abarca el cuerpo entero, despierta y activa facultades conscienciales y tiene en el eje periné – coxis, como se subrayó en el contexto del Pentáculo Binario, el “asiento” desde el que -a través de la columna vertebral, el bulbo raquídeo y el sistema de comunicación compuesto por el cerebro de la cabeza y la glándula pineal-  se desparrama por todo el organismo, lo que ha dado lugar a la antigua tradición en torno a la Kundalini.
Esta comprensión profunda de la sexualidad llevo hace milenios hablar de la Sexualidad Sagrada, que nada tiene que ver con la percepción de la sexualidad como seducción, posesión, complemento y contento del momento: ansia de dominio (celos), control (renuncia a espacios propios, apropiación), miedo (a la pérdida) y ámbito egóico de nuestro pequeño yo.
La Sexualidad Sagrada no es ni caza (instinto masculino) ni apropiación (instinto femenino). Incluye las relaciones sexuales, pero sabiendo que éstas no son sólo practicar el sexo, al igual que esta práctica no es sólo copulación. Y en ella, “hacer el amor” se transforma en Crear Amor: seres libres y plenos que, desde el Amor que Son, Amor Crean. La Sexualidad Sagrada es libre y esta libertad trasciende la promiscuidad para concentrarse en la conexión vibracional con otro ser con el que se armoniza frecuencialmente desde la dimensión interior de la persona y durante el tiempo –días o vidas- en el que esa conexión vibracional se mantenga.
Primero, siendo consciente de que la sexualidad está en la persona en sí, por más que su fuerza se desenvuelva en las relaciones sexuales con otra. Pero también puede desplegarse en soledad (Edad del Sol), lo que no es masturbación, sino expansión energética desde nuestra dimensión interior.
En canto a la posible pareja, denominación actual de lo que debe ser otra persona con la que se goce de conexión vibracional, no olvidar que la pareja apropiada se mide no en términos de “enamoramiento”, que es un sentimiento en buena parte egóico (de ahí, por ejemplo que a veces nos enamoremos de quien nos rechaza o nos castiga), sino de Sintonía Vibracional, que es algo mucho más hondo relacionado con la Resonancia Interior y que siente en el Corazón.

wpChatIcon